No existe una única manera de utilizar las Cartas Expresivas.
Cada propuesta es un punto de partida que puede adaptarse al estilo de quien las coordina y a las necesidades de cada encuentro.
Cada mazo incluye mucho más que un conjunto de cartas. Al adquirir cualquiera de las colecciones accedés a una metodología de trabajo lista para aplicar desde el primer momento, integrando lo expresivo, lo reflexivo y lo lúdico.
Cada caja incluye un código QR con acceso exclusivo a 30 propuestas de exploración, pensadas para el trabajo individual y grupal.
Propósito: El objetivo de la actividad y qué aspecto busca favorecer.
Consigna: Un paso a paso claro para conducir la experiencia con seguridad.
Notas de color: Sugerencias, variantes y recomendaciones para adaptar cada dinámica a distintos contextos.
Preguntas disparadoras: Interrogantes que ayudan a profundizar la reflexión respetando el ritmo de cada persona.
El mismo recurso puede utilizarse de maneras muy diferentes según el objetivo de cada encuentro.
Elección consciente La persona observa las cartas y elige desde aquello que la convoca.
Elección al azar La sorpresa, el juego y la intuición abren caminos inesperados de exploración.
Imagen + palabra Al combinar distintos mazos, ambos lenguajes se potencian, ampliando las posibilidades de exploración, expresión y construcción de sentido.
Con el tiempo, cada profesional, tallerista o facilitador descubre nuevas maneras de integrar las cartas según su estilo de trabajo, los objetivos de cada encuentro y las personas con quienes las comparte.
Lo lúdico está presente en la posibilidad de elegir, combinar, descubrir y dejarse sorprender. Más que trabajar con imágenes y palabras, se trata de crear una experiencia viva, creativa y participativa.
Si querés profundizar en el uso de Cartas Expresivas, también ofrezco capacitaciones personalizadas.
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